martes, 15 de julio de 2008

Las víctimas de La Cantuta, 16 años después: una luz de esperanza, de justicia y de vida


Llegaron agazapados, los “Colina”, haciendo cómplice a la oscuridad de la noche y amparados no solo en el silencio y sino que se sabían además, protegidos y blindados; alucinando y se sintiéndose dueños de un valor y un heroísmo tan falso como el de sus jefes que también se agazapan tras los mantos del poder que creían perpetuo. Los arrancan de su sueño, primero al profesor, luego a dos alumnas y después a siete alumnos más. Los llevaron a un viaje que creyeron sin retorno y les arrebataron la vida; pero 16 años después, los criminales han empezado a pagar, unos, y otros, como el jefe máximo a sentir el pavor de las cadenas de la sentencia que se acerca.

Al profesor y a los La Cantuta los torturaron, los mataron, eso creyeron, pero no pudieron matarlos. Los quemaron luego y el fuego purificó sus espíritus que se mantuvieron al margen del olvido y del paso del tiempo; sus cenizas se esparcieron poniendo a salvo la memoria y el recuerdo; y liberados ya del dolor, no pudieron seguramente, desde el lugar en que estuvieran, evitar una mirada de burla y desdén hacia sus verdugos, que al igual que sus jefes, desesperados querían borrar lo imborrable. Y siguen mirando, tal vez con mayor desprecio, cómo, hoy 16 años después, esos jefes son un verdadero monumento a la cobardía, un canto vergonzante y rastrero del miedo, y el vivo retrato del pavor que los invade porque saben cercano el brazo implacable de la justicia.

El golpe portador del dolor insufrible les llegó como un zarpazo; la angustia y la incertidumbre abonaron el inicial abatimiento brutal e ineludible. La sensación de abandono y el saber que se tocaban puertas cuyos golpes jamás llegaban a los oídos del tirano que hacía alarde de altanería y soberbia, apenas pudo dar paso al desánimo, que fue siempre pasajero. Y por ello, tuvieron que despercudir su dolor, secar sus lágrimas y guardarlas para mejores momentos, y velaron sus armas para emprender un camino que sabían que era largo, pero que tendría final; ese final, que ahora, 16 años después les permite avizorar el guiño de la justicia que les dice, que esta vez, aunque haya tardado tanto, llegará y será implacable. Y allí, están ahora, dándonos una lección moral a este país tan necesitado de ellas; con la frente en alto y la mirada límpida de los que enarbolan la decencia y la justicia; mientras al frente, el jefe de la mafia recurre al chillido para por enésima vez negar sus culpas y seguir así dando cátedra a sus huestes de lo que es una sobrevivencia ramplona y despreciable.

Quienes compartimos de alguna manera no solo su dolor sino su infinita e inquebrantable vocación de justicia, podemos decir, hoy 16 años después de aquel infausto 18 de julio de 1992, que estas familias nos han dado a lo largo de todo este tiempo lecciones de vida, porque su dolor los llevó a convertirse en un emblema y paradigma de consecuencia en la lucha por la justicia y la verdad, por evitar que la impunidad termine siendo el veneno que engorda e incuba el crimen artero y la violación a los derechos humanos, y sobre todo, nos han enseñado el valor de arrancarle vida aun a la muerte. Y su valor es mayor, porque a la deuda de estos 16 años que como sociedad les tenemos, tienen que soportar y convivir con aquellos que lejos de reconocer el daño irreparable que causó quien aún consideran su jefe, y peor todavía, siguen alentando el imperio de la impunidad, para vergüenza de quienes pretendemos llamarnos civilizados.

Gracias a los Familiares de las víctimas de La Cantuta y de Barrios Altos, y con el apoyo de las instituciones defensoras de los derechos humanos y la valiosa contribución de que significó la denuncia del general Rodolfo Robles, hoy Alberto Fujimori debe responder por sus crímenes. Gracias a su titánica voluntad, estamos a punto de recuperar para la justicia peruana la dignidad que la dictadura fujimontesinista le arrebató, de reconquistar la esperanza de que los humanos aún podemos ser diferentes a las bestias. Y solo por ese favor que nos hacen y que los ponen a la altura épica de las argentinas Madres de la Plaza de Mayo, bien tendríamos que crearles un Nóbel a la Justicia, a la Dignidad y a la Vida.

Como bien lo dicen, “Podrán matar las flores, pero no las Cantutas”; y tampoco han podido ni podrán matar aquello que solo es posible por el amor profundo e infinito por los seres que les fueron arrebatados, fundido con esa formidable e invencible decisión de luchar para que la justicia se convierta en una realidad impostergable; aquello que el dolor regó con el agua vivificante que ha sido capaz de soportarlo todo, hasta tornarse en esa espartana voluntad de acero, que 16 años después ha logrado sentar donde corresponde al jefe de la mafia, en el banquillo de los acusados, donde no ha hecho sino mostrar su verdadera calaña, la del hombre que creyéndose todopoderoso ordenó o permitió asesinatos de inocentes inermes y que ahora se refugia en una cobardía sin nombre. Este 18 de julio, 16 años después, este sencillo homenaje al profesor Hugo Muñoz, Dora Oyague y Bertila Lozano; a Enrique Perea, Armando Amaro, Robert Teodoro, Heráclides Pablo, Juan Mariños, Marcelino Rosales y Felipe Flores, y a sus familiares, pues siguen siendo una luz de esperanza, de justicia y de vida.

miércoles, 2 de julio de 2008

La mafia fujimontesinista sigue unida por un pacto de sangre




Los capitostes de la mafia que saqueó el país durante la década del 90 al 2000, acaban de dar una muestra más de que el pacto de sangre y corrupción en que se sustentó se mantiene sólido y más firme que nunca; que las acusaciones que uno y otro lado se lanzaron y que en algún momento pusieron el riesgo ese maridaje nauseabundo, han quedado de lado, pues de lo que se trata es de seguirse encubriendo, blandiendo para ello las armas que más conocen y dominan casi a la perfección: el cinismo y la cobardía disfrazada de insolencia.

Se afirma que las mafias son organizaciones criminales unidas, unas veces por pactos de sangre y otras por juramentos secretos. Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos lo acaban de reconfirmar. El súper asesor, hoy preso en la Base Naval del Callao, y el todo poderoso dictador que manejó el país durante diez años como si fuera su chacra, hoy también encerrado en una prisión dorada la sede de la DIROES en Ate, volvieron a encontrarse tras casi ocho años sin verse las caras.

Y si algunos tuvieron un rapto de ilusión que un delincuente como Montesinos iba a cumplir las amenazas que en algún momento lanzó contra su jefe cuando este todavía gozaba la gran vida en el imperio japonés, y acusarlo de ser cómplices de todas las fechorías que el país y el mundo conoce, pues tendrán que seguir esperando. Es que ambos siniestros personajes saben que su destino está unido de por vida, que uno lo arrastra al otro, y que los dos se revuelven en el mismo lodo, y que no les queda otro camino que, como se ha dicho líneas arriba, mantener su pacto de sangre y sus juramentos secretos, y con la secreta aunque remota esperanza de alcanzar la impunidad.

En el afán de autoprotegerse, fueron demasiados, burdos y hasta soeces los gestos y los dichos que demuestran que los siameses no se olvidan y que se necesitan cada vez más para intentar burlar el largo brazo de la justicia. Al igual que otro criminal de su calaña, como Santiago Martin Rivas, llegó a decirle “tranquilo chino” en una audiencia anterior, esta vez Montesinos fue claro y directo en el supuesto intento de limpiar a su cómplice: “He venido para esclarecer que el presidente Fujimori no tiene responsabilidad en los hechos materia de este proceso”, fue lo primero que espetó el inquilino de la base naval. Y una pregunta elemental que surge aquí es: y cómo sabe Montesinos que Fujimori no tiene nada que ver con los hechos de Barrios Altos y La Cantuta?.

Pero no solo fueron absoluciones y halagos lo que lanzó Montesinos a su ex jefe como buen subordinado que fue de éste. Demostró también que sus habilidades para intrigar y lanzar barro a personas honorables se mantienen intactas, que el encierro no ha mellado su espeluznante vocación delincuencial. No solo atacó al fiscal Avelino Guillén, el primero que arrinconó a Fujimori en los interrogatorios iniciales; y al propio fiscal José Peláez. Apuntó a un futuro testigo clave: nada menos que al ex vicepresidente Máximo San Román, de quien pretendió burlarse, demostrando así que son sus dotes rastreras son los fueros que mejor domina.

Pero en esa monumental demostración de vileza y cobardía no estaba solo, pues tenía alguien que le celebraba a rabiar y tenía que hacer grandes esfuerzos por contener las carcajadas, y que seguramente ganas no le faltaban por correr a abrazarlo: Alberto Fujimori. Esas imágenes pasarán sin duda a la historia de la infamia; y al mismo tiempo, no harán sino engrandecer la figura honesta de Máximo San Román.

Los saludos asolapados, las enamoradas sonrisas cómplices que se cruzaron durante las pocas horas que estuvieron frente, los guiños descarados, que seguramente en algún momento los llevó a alucinar que seguían siendo la poderosa dupla que delinquía impunemente, fueron parte también de los mensajes que intercambiaron los siameses en esta reafirmación de su pacto de sangre y de juramentos secretos.

Sin duda, una pieza torva, aviesa, repugnante, cínica y cobarde que pinta de cuerpo entero y revela la calaña de los padres de la mafia que desmanteló el país por una década, que la justicia si en verdad quiere hacer honor a su nombre, deberá tener muy en cuenta al momento de dictar sentencia. Serán muchas y variadas las interpretaciones que se pueden hacer de la presentación de Montesinos y los analistas tendrán mucho pan que rebanar y mucha basura e inmundicia y que remover.

Tal vez una de las aristas en los que hay que estar alertas es que este encuentro Fujimori-Montesinos, puede servir también para seguir ilusionando a las huestes no solo del fujimorismo político que medra en sobre todo en el Congreso de la República y que sueña con el 2011; sin que también puede envalentonar a toda mafia que en estos últimos años ha venido siendo favorecida por la inacción del poder judicial, ha puesto en libertad a muchos de sus miembros y ha logrado una serie de beneficios para suavizar las penas impuestos. Y si a ello agregamos que el régimen actual no se ocupado en ocultar sus simpatías por el fujimorismo corrupto, entonces podemos entrar a una etapa de rearme y reacomodo quienes integraron una de las más grandes organizaciones delictivas de la historia política del país.

lunes, 23 de junio de 2008

Campesinos apurimeños marcharon contra DL 1015


Cientos de campesinos y campesinas de diversas comunidades de la región realizaron una marcha pacífica este martes 23 de junio por las calles de la ciudad de Abancay, capital de la región Apurímac en defensa de su territorio comunal, para expresar su rechazo al Decreto Legislativo 1015 y en protesta al alza constante del costo de vida, entre ellos los insumos agropecuarios.

La movilización fue convocada por la Federación Regional de Comunidades Campesinas y Productores Agrarios de Apurímac, FERCCAPA, organización que viene también preparando el paro nacional agrario de los días 8 y 9 de julio. Antero Quispe y Patrocinio Llanos, secretarios generales de la organización, señalaron que con esta marcha las comunidades han expresado su rechazo total a las intenciones del gobierno de privatizar las tierras a través del referido DL 1015.

Denunciaron también que de esta manera se quiere favorecer la presencia de la minería en la región, tal como viene ocurriendo en las provincias de Cotabambas, Grau, Antabamba, Aimaraes y Andahuaylas, lo que viene produciendo serios conflictos con las empresas mineras, las mismas que vienen promoviendo la división comunal para apoderarse de sus tierras a precios irrisorios.

Coreando lemas en defensa de sus comunidades, de rechazo al gobierno, y portando cartelones y banderolas, las mujeres y hombres del campo, se dirigieron hacia la sede del gobierno regional, para exigir también que el 25 por ciento del presupuesto participativo regional y provincial se destine a proyectos productivos agropecuarios. Allí solo fueron recibidos por la consejera Dina Sánchez, quien anunció que el presidente David Salazar se encontraba de viaje.

Con esta marcha pacífica, que fue escoltada por un numeroso destacamento policial, también conmemoró el Día del Campesino que se celebra el día de mañana martes 24 en todo el país. Hay que señalar que los dirigentes de las FERCCAPA, base de la Confederación Campesina del Perú, CCP, denunciaron que algunas delegaciones fueron impedidas de trasladarse a la ciudad de Abancay desde sus comunidades por parte de la policía.

miércoles, 18 de junio de 2008

Organizaciones conformarán Frente de Defensa del Medio Ambiente en Apurímac


Se acrecienta preocupación por amenaza de expansión minera en la región




La preocupación de las comunidades campesinas y poblaciones rurales por la expansión de la minería en la provincia apurimeña de Antabamba se ha acrecentado en estos últimos meses por la presencia de numerosas empresas mineras, situación que viene creando conflictos con las familias campesinas que ven perjudicadas sus actividades agropecuarias; por ello, en un reciente foro provincial realizado este martes 17 de junio, decidieron conformar la Comisión Organizadora del Frente de Defensa del Medio Ambiente de la Cuenca del Río Antabamba.

El foro denominado “El contexto minero y el agua en la provincia de Antabamba” fue organizado por la Comunidad Campesina de Antabamba, y contó con la participación de más un centenar de representantes de los distritos y comunidades campesinas del ámbito de la cuenca. Las exposiciones principales estuvieron a cargo del director regional de energía y minas, ingeniero Rodolfo Mattos Ojeda; y del Coordinador de la Mesa Regional de Minería y Desarrollo de Apúrimac, ingeniero David Pereira, quienes se refirieron a los riesgos y amenazas que conlleva la actividad minera, en una provincia tradicionalmente agropecuaria.

Antabamba es una de las siete provincias de la región Apúrimac, en la que los índices de pobreza y desarrollo social son alarmantes. Basta mencionar por ejemplo, que la tasa de analfabetismo alcanza casi el 70 por ciento; o que un reciente estudio en materia de salud, indica que Antabamba ocupa el primer lugar en parasitosis, o los alarmantes índices de desnutrición crónica del 34 por ciento.

Hablar de minería en Apurímac, muchas veces lleva a referirse solo al megaproyecto de Las Bambas, ubicado en las provincias de Cotabambas y Grau. Sin embargo, poco se dice de Antabamba, en donde tienen presencia seis empresas mineras entre las que destacan Minas Buenaventura, Souther Perú, Alturas Minerals, Newmont Perú, entre otras, algunas de las cuales está pasando de la etapa de exploración a la de explotación.

En este contexto, los representantes de las comunidades campesinas, autoridades locales y regionales, participaron en este importante foro, en el que se pudo constatar la preocupación de la población, que se ubica entre el fuego cruzado de las promesas desproporcionadas de una bonanza con la presencia de la minería y las voces que las cuestionan. Por ello, una de las cosas que quedó clara, es que la ausencia de información adecuada a las comunidades, constituye una de las fuentes de los potenciales conflictos.

Los participantes han visto en la conformación del Frente de Defensa del Medio Ambiente, la posibilidad no solo de informarse y debatir el tema, sino también de fortalecer su institucionalidad y constituirse como un interlocutor ante las empresas mineras y las autoridades locales, regionales y nacionales, respecto de la presencia de la minería en la provincia. La comisión organizadora está encabezada por Teófilo Ayhua Serrano, presidente de la comunidad de Antabamba e integrada por representantes de los diversos distritos y comunidades del ámbito de la cuenca del río Antabamba.

En el foro que contó con el apoyo del Instituto de Investigación y Desarrollo Andino, IIDA y de la Mesa Regional de Minería, también participaron como panelistas la consejera regional Dina Sánchez, el secretario general de la Federación Regional de Comunidades Campesinas de Apurímac, FERCCAPA, base de la Confederación Campesina del Perú, CCP, Patrocinio Llanos, entre otros.



viernes, 30 de mayo de 2008

Fujimori y Montesinos manejaron a su antojo el ejército y la policía


General Ketín Vidal ratifica que ex dictador daba órdenes que podían lindar con la ilegalidad


Aunque en sus interrogatorios, el abogado César Nakasaki insiste en analizar las normas y reglas que rigen a las fuerzas armadas y policiales en su intento por salvar a su defendido, lo cierto es que cada vez claro, que tanto Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos manejaron estos institutos a su antojo, al margen de toda normatividad. El testimonio del general Antonio Ketín Vidal Herrera, ex jefe de la DINCOTE y ex director de la Policía Nacional, así lo sigue confirmando, y los hechos abundan.

En efecto, tal como lo hizo en su anterior presentación, el ex jefe policial reafirmó que recibió órdenes directas del propio presidente de la República, para hacer declaraciones en la televisión que favorezcan a Vladimiro Montesinos frente a las acusaciones del narcotraficante “Vaticano”. ¿Esa disposición del presidente fue una orden?, le preguntó el abogado de la parte civil, Carlos Rivera. “Fue un pedido, una invocación; y para nosotros que tenemos formación policial, ese tipo de insinuaciones son casi órdenes”, fue la respuesta de Vidal Herrera. Hay que agregar que en este hecho, hasta ex ministro del Interior, el general Juan Briones Dávila, participó como intermediario de las órdenes de Fujimori.

Otro hecho que demuestra cómo se manejaron las cosas en el terreno de la lucha contrasubversiva, se da en junio de 1991, el jefe del SIN Julio Salazar Monroe, pide “prestados” a tres integrantes de la cúpula senderista que habían sido detenidos por la DINCOTE, para que sean interrogados al SIE. “Aunque el general John Caro, director de la PN, yo tuve que tomar mis precauciones y llamé al fiscal y al médico legista para que se haga la entrega, lo que no fue aceptado y se suspendió la entrega”, explicó Ketín Vidal. Hay que mencionar que los enviados a recoger a los detenidos, fueron nada menos que dos integrantes del destacamento Colina: Fernando Rodríguez Zabalbaescoa y Santiago Martin Rivas.

Pero fueron otros hechos más los que demuestran cómo se manejaba la cúpula cívico militar que encabezaba Alberto Fujimori. Luego de la captura de Abimael Guzmán en setiembre del 92, el entonces jefe del SIE, Alberto Pinto Cárdenas, se aparece en la DINCOTE a pedir el traslado del líder senderista a las instalaciones del SIN “por órdenes del presidente de la República”, a lo Ketín Vidal tampoco accedió “porque presumía que no era verdad”.

¿Montesinos tenía poder para decidir cambios y ascensos en la Policía Nacional?, preguntó en otro momento el doctor Rivera Paz. “Montesinos tenía influencia en la PN y las fuerzas armadas. Por eso en muchos actos siempre iba acompañado por los comandantes generales”, respondió Ketín Vidal, al tiempo que relataba cómo se presentó un suboficial de la policía que trabajaba en el SIN con una relación de oficiales de diversa jerarquía donde se sugerían cambios de colocación, a los que tampoco accedió, porque él “no era un títere con cabeza”.

Hay que señalar que una vez la audiencia empezó con un retraso por razones de salud del reo, quien será operado la próxima semana por la lesión a la lengua. Por ello, la próxima semana solo habrá audiencia el día lunes y miércoles y luego se suspenderán hasta el 11 de junio.

“Ketín Vidal está aportando elementos claves para el juicio”

Como elementos claves para el desarrollo juicio, calificó el doctor Carlos Rivera, abogado de la parte civil, las revelaciones hechas por el general Antonio Ketín Vidal pues ratifican una vez más que el ex presidente Alberto Fujimori daba órdenes directas y verbales que no se ajustaban a las normas. “La decisión del presidente de llamar al director general de la policía para que dé una entrevista a favor de Vladimiro Montesinos, para que explique su no vinculación con las coimas de ´Vaticano’, a pesar que era parte de sus atribuciones, demuestran que Fujimori se tomaba atribuciones de facto para ordenar asuntos que incluso podían lindar con la ilegalidad”.

Otro aporte importante, es que el testimonio del ex jefe policial permiten confirmar el poder inmenso que tenía Vladimiro Montesinos en el gobierno de Alberto Fujimori, desde proponer a Ketín Vidal que asuma un cargo que no correspondía a su grado de coronel, hasta el manejo de los ascensos en la policía. “Eso corrobora algo que es parte de la imputación, que había una suerte de correspondencia en la utilización y manejo del poder por parte de Fujimori y Montesinos”, remarcó el doctor Rivera Paz.



jueves, 29 de mayo de 2008

Ketín Vidal reveló que Fujimori y Montesinos lo presionaron desvirtuar denuncia de narcotraficante "Vaticano"


La audiencia se inició con una hora de retraso pues el presidente de la Sala ordenó practicar una revisión médica a Fujimori por problemas hipertensivos que había sufrido en horas de la madrugada. Luego de la misma, los médicos Marco Villanueva y Eloy Loayza del INPE y del IML respectivamente, dijeron que la presión arterial del acusado ya se había normalizado. Sobre los exámenes practicados la noche del martes, el representante del IML señaló estos se habían realizado sin ningún problemas.

Superados estos inconvenientes, continuó la sesión número 64 con la participación del ex jefe de la PN Antonio Ketín Vidal, en las que reiteró que el cien por ciento de las operaciones exitosas contra la subversión fueron obra de la Dirección Nacional contra el Terrorismo, DINCOTE, como la captura de Abimael Guzmán.

En otro momento de su declaración, refirió que su relación con Vladimiro Montesinos nunca fue cercana y que se complicó cuando fue nombrado director general de la PN por la injerencia que el jefe real del SIN tenía en la policía. “Por estas razones, tuve que presentar mi renuncia y pedir mi pase al retiro en junio del 97”, agregó Ketín Vidal.

Más adelante el ex jefe policial reveló cómo Vladimiro Montesinos y el propio presidente de la República lo presionaron para desvirtuar las declaraciones del narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera, más conocido como “Vaticano”, contra Montesinos en el sentido de que le entregaba 50 mil dólares mensuales a Montesinos para que le facilitara la salida de droga del país.

Relató que primero fue Montesinos quien le pidió que declarara a al prensa y que era una indicación del presidente de la República, a lo que él se negó alegando que desconocía el caso. “Sin embargo, minutos más tarde me llamó el presidente Alberto Fujimori y me dijo que la oposición estaba en campaña contra el gobierno y que en ese contexto se estaba presentando la denuncia de Vaticano y que eso era un invento. Le señalé que no conocía el caso, pero me dijo que de todas maneras mi palabra era importante y que en el SIN me podían mayores indicaciones”, señaló.

Agregó que en el SIN lo esperaba Montesinos, el asesor Rafael Merino, el presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, general Guido Guevara, quienes le habrían preparado un libreto con preguntas y respuestas para dar una conferencia de prensa. “Le hice ver que trataban de utilizar mi credibilidad sobre un caso que no conocía, pero me insistió en que tenía que colaborar y que me iban a preparar con las preguntas y respuestas que ellos habían preparado a lo que yo me negué y dije que en todo caso, solo daría mi propia versión”, dijo Ketín Vidal ante el evidente nerviosismo e incomodidad del acusado.

La sesión fue suspendida por el presidente del tribunal atendiendo un pedido de propio acusado y luego de la evaluación que hicieron los médicos del INPE y del IML, pues le habían recrudecido los problemas de hipertensión arterial.

Ketín aclara

Durante la audiencia, el general Ketín Vidal aclaró que en la sesión del lunes 26 de mayo, cuando se refirió a la reunión para analizar la situación de la policía y en la que participó Vladimiro Montesinos, Rodríguez Zabalbaescoa, Martin Rivas y Carlos Pichilingue, entre otros, no participó Alberto Fujimori tal como lo dimos a conocer en una nota anterior y también otros medios de comunicación.

Hecha la aclaración del general Vidal Herrera, no está demás mencionar que en una audiencia del mes de febrero, el testigo Cléver Pino Benamú, quien llegó a ser sub director de Frente Interno de la DINTE, también afirmó que Fujimori sí se había reunido con el jefe operativo del destacamento Colina, en 1991, antes de la matanza de Barrios Altos. Diversos medios dieron la información, entre ellos, el
Correo de Lima, entre otros medios, como también se puede ver en la página oficial del Poder Judicial.

lunes, 26 de mayo de 2008

Concluyó testimonio del general Robles Espinoza. “He dicho la verdad para contribuir a la lucha contra la impunidad en mi país”


Tras siete audiencias consecutivas, el general Rodolfo Robles Espinoza, el testigo que desde el interior del ejército denunció la existencia del destacamento Colina, concluyó su presentación en la Sala Penal Especial; y pese a todos los esfuerzos que hizo el abogado del reo por hacerlo caer en contradicciones, no varió un ápice la consistencia de su denuncia. “Esos asesinatos fueron autorizados por Alberto Fujimori”, se ratificó por enésima vez ante el incisivo interrogatorio del abogado César Nakasaki.

“El presidente Fujimori daba órdenes directas a Vladimiro Montesinos para realizar operaciones especiales como los crímenes de Barrios Altos y La Canatuta, y para esas acciones no se dejan órdenes escritas, pero la información y mi experiencia me llevan a la convicción de que no podía haber sido de otra manera”, reiteró Robles Espinoza.

Más adelante agregó que “Fujimori no hizo lo que debía haber hecho una persona que hubiera estado vinculado Barrios Altos y La Cantuta” y agregó que en estos hechos no hubo combate pues “lo que hubo allí fueron asesinatos”, respondió ante una recurrente pregunta del doctor Nakasaki si conocía si conocía alguna “orden de combate” para cometer esas barbaries.

“El acusado Fujimori, Montesinos y Hermoza Ríos son los responsables de todos los vejámenes que he sufrido yo y mi familia”, respondió Robles para al concluir el interrogatorio; y luego entregó nuevos documentos al tribunal para demostrar que era en el SIN donde se redactaban documentos que debían ser hechos en el ministerio de defensa, la comandancia general y el Consejo Supremo de Justicia Militar. Todo ello muestra cómo los casos de Barrios Altos y La Cantuta se manejó a través del dominio de un aparato de poder que jefaturaza Alberto Fujimori.

“He dicho la verdad con el único objetivo de cooperar para que se conozcan los hechos y ustedes puedan tomar la mejor decisión; quiero dejar plenamente establecido que no tengo ningún sentimiento de odio con el acusado y solo trato de colaborar en la lucha contra la impunidad, pues nada justifica el terrorismo de Estado”. Con estas palabras culminó su testimonio el general Rodolfo Robles Espinoza, a quien las conciencias democráticas del país debemos el haber contribuido, con su valiente denuncia los crímenes que seguramente ocultos por el manto de la impunidad, y por los que hoy tiene que responder Alberto Fujimori, a quién como bien lo dijo el general “si me hubiera hecho caso e investigado, hoy tal vez no estuviera en el banquillo de los acusados”.

Fujimori sí se reunió con Martin Rivas y jefes de “Colina”
Ketín Vidal empezó su testimonio desmintiendo al ex dictador

El ex jefe de la DINCOTE y del Grupo Especial de Inteligencia, GEIN, general de la Policía Nacional, Antonio Ketín Vidal Herrera, uno de los artífices de la captura de Abimael Guzmán, empezó su testimonio este lunes 26 de mayo, desmintiendo que Alberto Fujimori lo hubiera reincorporado a la Policía Nacional. Señaló también que participó en una reunión con el ex presidente y Vladimiro Montesinos en la que también participó el jefe operativo de Colina Santiago Martin Rivas.

“Quiero corregir las declaraciones de Alberto Fujimori quien dijo alguna vez que él me recogió cuando estaba pateando latas”, afirmó al tiempo que mostraba copias de las resoluciones que daban cuenta que fue reincorporado en enero de 1990 cuando el hoy acusado aún no había asumido la presidencia.

Y con relación a citada reunión, explicó que esta se realizó para evaluar el quehacer de la policía frente al terrorismo, y además de Martin Rivas también participó el comandante Fernando Rodríguez Zabalbaescoa, jefe del destacamento Colina, y Carlos Pichilingue, jefe de logística del mismo. Hay que recordar que la sesión del 20 de febrero, Alberto Fujimori declaró al tribunal que “No he conocido a Santiago Martin Rivas, en ningún momento me he reunido con é, ni con algún miembro del llamado destacamento Colina"; sin duda, una de las tantas mentiras más del ex dictador.

En otro momento, el ex jefe policial confirmó que recibió presiones del jefe nominal del SIN, Julio Salazar Monroe, para que le entregara a una integrante de la cúpula senderista, Yovanka Pardavé que había sido capturada por la DINCOTE, para que sea interrogada en el SIN. “Yo le dije que lo haría en presencia del fiscal y de un médico legista, por lo que Salazar Monroe, me llamó para reclamarme que no le daba facilidades y se quejó que yo no quería colaborar; y por eso no la llevaron”, remarcó.

Ketín Vidal se presenta como testigo de la Fiscalía y su versión será de suma importancia para establecer las diferencias entre las políticas contrasubversivas que la Policía Nacional y el Servicio de Inteligencia Nacional, SIN. Al respecto, adelantó que tampoco conoció de la estrategia del “Soldado amigo y policía inteligente”, a la que tanto se ha referido Alberto Fujimori.