domingo, 14 de septiembre de 2008

Cuba y Bolivia: cuando la solidaridad es una necesidad ética e impostergable

Aunque por diversas causas pero con idénticas y devastadoras consecuencias dos países hermanos afrontan situaciones críticas que requieren de las conciencias democráticas latinoamericanas una demostración definitiva de que la solidaridad es una necesidad ética e impostergable; y digo Latinoamérica, porque justamente es el momento de mostrar una vez que en estas tierras la solidaridad permitió la existencia de civilizaciones milenarias y fraternas.

Desde hace unas semanas, Cuba, la pequeña isla cuya grandeza solidaria es reconocida en todo el mundo, ha sufrido el embate destructor de varios huracanes, que como bien lo ha señalado su máximo líder revolucionario, Fidel Castro, ha tenido el efecto de una bomba atómica. Solo que felizmente, esta vez, los daños millonarios han sido materiales y con una mínima cantidad de víctimas humanas mortales, pues a diferencia de otros países hermanos que sufren la temporada ciclónica, si algo caracteriza al gobierno cubano, es la defensa de la vida humana. Por ello, es unánime el reconocimiento a su sistema de prevención de desastres, sobre todo, insisto en defender las vidas humanas.

Cuba, tras el paso del último huracán, Ike, ha quedado debastada y requiere ayuda urgente de todo tipo, desde alimentos hasta ropa pasando por medicina; y muchos países, muchos de ellos pequeños y desconocidos, ya han acudido con su ayuda. Venezuela, Brasil, también lo están haciendo. En nuestro país, el ex congresista Javier Diez Canseco viene impulsando una campaña de ayuda urgente para la isla solidaria.

Algunas veces escuché decir que cuando en mayo de 1970, se produjo el terrible terremoto que asoló el Callejón de Huaylas y Chimbote, entre otros pueblos, el primero que acudió a donar sangre para enviar a nuestro país, fue el mismísimo Fidel. Hace poco nomás, en agosto del año pasado, cuando se produjo del terremoto del sur, el gobierno cubano envió una brigada de médicos y un hospital de campaña para ayudar a nuestros hermanos damnificados. Y aunque no se trate de recordar una serie de hechos que muestran la proverbial solidaridad cubana, no está demás recordar, que aún con sus precarios recursos, en Cuba se forman hoy mismo, más de mil futuros médicos peruanos. Es pues el momento de ser solidarios con un país, que siempre ha demostrado estar dispuesto a dar, no lo que le sobra, sino lo que también es para ellos una necesidad.

El otro hermano país que requiere otro tipo de solidaridad, está aquí a nuestro lado, Bolivia, víctima no de un ciclón natural, sino de una campaña fascista desestabilizadora orquestada por el gobierno norteamericano, que no contento con haber inundado de sangre Irak, ahora quiere hacer lo mismo con un pueblo cuyo único delito ha sido, en ejercicio de sus justos derechos, poner en el gobierno a un indio, un campesino aymara, que pretende hacer justicia con las mayorías empobrecidas y excluidas por sucesivos gobiernos corruptos. Y por supuesto, eso no le gusta a quien se cree el amo del mundo.

Como lo han denunciado los representantes del gobierno boliviano, este golpe que impulsa EEUU se inició en octubre de 2006 cuando envió de embajador en Bolivia a Philip Goldberg, un experto en alentar conflictos separatistas, que en los años de 1994 y 1996 fue jefe de la Oficina del Departamento de Estado para Bosnia, donde se produjo una guerra separatista; y luego entre el 2004 y 2006, estuvo en Kosovo, donde también consolidó la separación de la región de Pristina con un costo de miles de muertos. Pues lo que sucede ahora en Bolivia, es parte de la especialidad de este señor, y por ello ha sido expulsado por el gobierno de Evo Morales, en un gesto digno y soberano.

Ya no queda duda que la misión de Philip Goldberg de desestabilizar e impulsar una campaña separatistas ha llegado a un punto crucial, y para ello cuenta con el apoyo de las clases políticas neoliberales bolivianas que no aceptan los cambios sociales que apuntan a superar la pobreza y la miseria de la mayoría del pueblo boliviano. Y en el objetivo de derrocar al gobierno popular de Evo Morales, el gobierno de EEUU está dispuesto a repetir lo que hizo hace 35 años, el 11 de setiembre de 1973, en Chile cuando apoyó la instauración de la dictadura asesina de Pinochet derrocando al gobierno de Salvador Allende. Y ante esa amenaza, la solidaridad con el gobierno y el pueblo boliviano debe manifestarse de también de manera urgente.

Y a propósito de lo que sucede en Bolivia, es importante recordar lo que un visionario César Hildebrandt advirtiera el 29 de noviembre del 2007, al referirse a Bolivia en su columna en un diario limeño, titulada “Qué estará haciendo la CIA”, en la que rememoraba toda la inmundicia en la que estuvo metida a lo largo de su historia, y lo transcribo textualmente: “Todas estas cosas me han venido a la cabeza pensando en el baño de sangre que la derecha boliviana está solicitando para librarse de Evo Morales. ¿De qué cosas conspiradas por la CIA nos enteraremos cuando sea demasiado tarde?. Yo he visto a la CIA en “El Mercurio” de Santiago, en la guerra civil de El Salvador, en la batalla de Managua. Sé lo que hicieron en Guatemala y en el Congo, en Cuba y en la Inglaterra de Wilson y Heath. ¿A cuántas plumas estarán afilando en Sucre? ¿Detrás de cuántas siglas cambas estará su zarpa? América Latina –lo adivino: ojalá me equivoque– asistirá impasible a la ejecución de la democracia boliviana. Una vez más”. Hildebrandt ha tenido razón una vez más, aunque felizmente se equivocó en lo último: esta vez, América Latina, encabezada por Brasil, Chile y Venezuela, han salido a decirle al imperialismo norteamericano que no tolerarán la ruptura del ordenamiento institucional boliviano, y por ello, no solo se han expulsado a los embajadores norteamericanos de Bolivia y Venezuela, sino que se convocó a la reunión de los países de la Unión Sudamericana, UNASUR, para ayudar a resolver la crisis boliviana, un gesto sin duda solidario.

domingo, 24 de agosto de 2008

A cinco años de su presentación: ¿Cuánto hemos aprendido del Informe de la CVR?

Este 28 de agosto se cumple el quinto aniversario de la presentación del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, CVR; y bien la pena preguntarse, cuánto hemos aprendido de este trascendental documento, que reveló de manera descarnada todo el horror que sufrieron millones de compatriotas sobre todo de las comunidades campesinas de la sierra históricamente excluida y marginada por un Estado insensible y centralista.

Bien vale recordar el mensaje del doctor Salomón Lerner, presidente de la CVR, cuando durante la presentación del informe señaló con la autoridad moral y honestidad que lo caracteriza –valores cada vez más en vías de extinción- que lo que allí se reflejaba era un fragmento de nuestra historia “marcada tan rotundamente con el sello de la vergüenza y el deshonor … una marca del horror y de deshonra para el Estado y la sociedad peruanos”.

No está demás tampoco recordar que la conformación de la CVR se logró gracias al tenaz esfuerzo de un conjunto de fuerzas sociales, políticas y ciudadanas, es decir, de la reserva moral que aún queda en este nuestro país, como una necesidad histórica no solo para entender la “magnitud de la tragedia vivida por nuestro país” –por citar de nuevo al doctor Lerner- sino y sobre todo, para que conocido el horror, la conciencia democrática de la nación que se precie de civilizada podamos contribuir a que lo ocurrido, NUNCA MÁS SE REPITA.

Quienes planteamos y nos sumamos desde estas páginas al pedido de conformar una Comisión de la Verdad, partíamos de reconocer que la paz y la reconciliación nacional, no serían posible ni brotaría de la paz de los cementerios como algunos creían; sino que estábamos convencidos que ello solo sería posible conociendo la verdad y haciendo justicia a las miles de víctimas inocentes de la guerra que desangró al país.

Ahora, cinco años después, creemos que lo hecho por la CVR ha empezado a trascender la historia, no solo por todo lo valiosos a que ha contribuido a favor de las víctimas, sino también por los ataques irracionales que ha recibido y seguirá recibiendo, lo que expresa al mismo tiempo la vigencia de mentes retrógradas y fascistoides, que justamente se amparan en la democracia para atacar lo hecho por la CVR.

Surge aquí una pregunta que no podemos dejar de hacernos: cuánto hemos aprendido del informe que nos pueda ayudar a ser un país mejor sobre la base del respeto de los derechos humanos?. Volvamos a recordar al doctor Lerner, quien señaló que el informe exponía un doble escándalo: “el del asesinato, la desaparición y la tortura masivos; y el de la indolencia, la ineptitud y la indiferencia de quienes pudieron impedir esta catástrofe humanitaria y no lo hicieron”.

Y subleva, seguir escuchando voces infames justamente de aquellos que pudiendo haber evitado más bien contribuyeron a esta “catástrofe humanitaria” y que hoy gozan no solo de impunidad sino que se amparan justamente en instancias del Estado cuando su lugar debería ser otro. Me refiero sin duda, al tristemente célebre “héroe del Frontón”, Luis Giampietri, para quien la CVR “no aportó nada para la pacificación del país y que solo ha servido para llevar a juicio a miembros de las fuerzas armadas”. Seguramente a para este personaje que constituye una vergüenza para el uniforme que vistió el Gran Caballero de los Mares, Miguel Grau, habría que rendir homenaje a quienes cometieron los asesinatos masivos de Accomarca o de Putis, cuyos muertos empiezan a “hablar” desde sus fosas comunes.

Más allá de exabruptos como los que acabamos de reseñar, sin duda el informe de la CVR, ha señalado con meridiana claridad y condenado todo el horror inhumano que desataron los dos principales actores de la violencia como fueron SL y el MRTA condenables desde todo punto de vista y las fuerzas armadas. Pero también hay que señalar que muchas de las causas del horror que radican en los factores sociales, económicos y culturales, no han sido atacadas y se mantienen como una espada que pende sobre cualquier posibilidad de futuro de paz con justicia social, a pesar de todo el discurso triunfalista del crecimiento económico que hoy predomina.

Habría mucho que decir al respecto, y de hecho, se dirá en los próximos días y semanas, a propósito de este quinto aniversario de la CVR, y hay que estar atentos a lo que se diga. Creo que tenemos mucho que seguir aprendiendo del trabajo de la CVR y comparto plenamente lo señalado por el doctor Lerner, en el sentido que su trabajo debería ser continuado. Y a pesar de las voces de las cavernas, creo, parafraseando a Albert Camus, que el gran aporte de la CVR nos pone en evidencia una vez más, que aún “hay en los hombres cosas más dignas de admiración que de desprecio”.

domingo, 17 de agosto de 2008

Los hechos confirman el obsceno pacto apro-fujimorista

En estas mismas páginas, hicimos una advertencia, a raíz del show que montaron –guiños incluido- los gemelos Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori. Decíamos entonces que la reafirmación del pacto fujimontesinista podría “envalentonar a toda mafia que en estos últimos años ha venido siendo favorecida por la inacción del poder judicial, ha puesto en libertad a muchos de sus miembros y ha logrado una serie de beneficios para suavizar las penas impuestos. Y si a ello agregamos que el régimen actual no se ha ocupado en ocultar sus simpatías por el fujimorismo corrupto, entonces podemos entrar a una etapa de rearme y reacomodo quienes integraron una de las más grandes organizaciones delictivas de la historia política del país”.

La realidad ha sido pródiga en darnos la razón y mostrarnos que la recomposición de la mafia que saqueó al país no solo fue a su interior sino que sus alcancen han sido mayores: consolidar el obsceno pacto con el aprismo, urgido también de impunidad. Y lo han hecho quitándose la careta y dejando de lado el escaso pudor político que pueden mostrar estas dos fuerzas políticas que han llevado a niveles inmundos y repudiables el ejercicio político, y lo más repugnante, es que han pretendido mostrar esos enjuagues como una virtud que les viene de la “experiencia política”.

Descalificados e ineptos ministros como Luis Alva Castro, utilizados como mensajeros de Alan García, para negociar con el corrupto ex dictador Fujimori, los votos que permitan al aprismo seguir controlando el Congreso de la República, a través de un impresentable y mediocre legislador como Velásquez Quesquén; una mesa directiva parlamentaria integrada por fujimoristas y tránsfugas; escandalosos privilegios otorgados descaradamente al jefe de la mafia, dejando de lado, que es un reo condenado y no un simple encausado; defensas igualmente descaradas de Alan García al ex prófugo y todo un coro encabezado por la ministra de justicia Rosario Fernández –ex abogada de corruptos ligados al fujimorismo- y funcionarios del INPE, haciéndose los locos e incapaces de imponer autoridad al reo que goza de su cárcel dorada, son algunos de los hechos que muestran cómo la alianza apro-fujimorista, goza de rebosante salud.

Y como ellos mismos se encargan de proclamar a los cuatro vientos, no hay existe una oposición capaz de poner un alto a la soberbia apro-fujimorista, se sienten con las manos sueltas para seguir mostrando que su pacto continúa sin sobresaltos y que gozan de impunidad total, que es a fin de cuentas, lo que une a Fujimori y Alan García, para responder por sus crímenes y por la corrupción que son la marca indeleble de sus respectivos gobiernos.

Al respecto, también la realidad inmediata nos evita hacer mayores esfuerzos para detectar los hechos que consolidan el maridaje apro-fujimorismo: quieren colocar a un tránsfuga de UPP como presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, desconociendo que hay un acuerdo para que dicha comisión esté en manos de la oposición; a la fujimorista Martha Moyano, como presidenta de la sub Comisión de Acusaciones Constitucionales, que tiene que decidir denuncias que incluso involucran al mismo Alan García y magistrados que tienen que ver con los procesos a los corruptos fujimoristas; se repone como vocal de la Corte Suprema al vocal Ramiro de Valdivia Cano, que durante el gobierno de Fujimori se reunió con Vladimiro Montesinos cuando era miembro del JNE para arreglar fallos a favor de la dictadura; esto sin mencionar el nombramiento de cuestionados personajes como Carlos Arana como jefe de Foncodes, a quien defienden desde Alan García hasta la ministra Susana Pinilla, pasando por Jorge del Castillo (qué tal poder de Arana!!!).

Como puede verse, la política nacional ha empezado a tener como centro de decisiones no solo Palacio de Gobierno sino la cárcel dorada de Fujimori en la DIROES. La consagración del pacto apro-fujimorista, la degradación de la política, pues todo el mundo sabe cómo la mafia fujimontesinista gobernó el país; el pacto obsceno y que goza de la impunidad, no solo por la ausencia de oposición política, sino por la debilidad de las instituciones de la sociedad civil, para rescatar la dignidad de la política. Y esto último es quizás lo más preocupante, pues si las fuerzas sanas y honestas de la sociedad dejan el terreno de la política en manos de los corruptos, el futuro democrático del país será siendo una utopía.

martes, 15 de julio de 2008

Las víctimas de La Cantuta, 16 años después: una luz de esperanza, de justicia y de vida


Llegaron agazapados, los “Colina”, haciendo cómplice a la oscuridad de la noche y amparados no solo en el silencio y sino que se sabían además, protegidos y blindados; alucinando y se sintiéndose dueños de un valor y un heroísmo tan falso como el de sus jefes que también se agazapan tras los mantos del poder que creían perpetuo. Los arrancan de su sueño, primero al profesor, luego a dos alumnas y después a siete alumnos más. Los llevaron a un viaje que creyeron sin retorno y les arrebataron la vida; pero 16 años después, los criminales han empezado a pagar, unos, y otros, como el jefe máximo a sentir el pavor de las cadenas de la sentencia que se acerca.

Al profesor y a los La Cantuta los torturaron, los mataron, eso creyeron, pero no pudieron matarlos. Los quemaron luego y el fuego purificó sus espíritus que se mantuvieron al margen del olvido y del paso del tiempo; sus cenizas se esparcieron poniendo a salvo la memoria y el recuerdo; y liberados ya del dolor, no pudieron seguramente, desde el lugar en que estuvieran, evitar una mirada de burla y desdén hacia sus verdugos, que al igual que sus jefes, desesperados querían borrar lo imborrable. Y siguen mirando, tal vez con mayor desprecio, cómo, hoy 16 años después, esos jefes son un verdadero monumento a la cobardía, un canto vergonzante y rastrero del miedo, y el vivo retrato del pavor que los invade porque saben cercano el brazo implacable de la justicia.

El golpe portador del dolor insufrible les llegó como un zarpazo; la angustia y la incertidumbre abonaron el inicial abatimiento brutal e ineludible. La sensación de abandono y el saber que se tocaban puertas cuyos golpes jamás llegaban a los oídos del tirano que hacía alarde de altanería y soberbia, apenas pudo dar paso al desánimo, que fue siempre pasajero. Y por ello, tuvieron que despercudir su dolor, secar sus lágrimas y guardarlas para mejores momentos, y velaron sus armas para emprender un camino que sabían que era largo, pero que tendría final; ese final, que ahora, 16 años después les permite avizorar el guiño de la justicia que les dice, que esta vez, aunque haya tardado tanto, llegará y será implacable. Y allí, están ahora, dándonos una lección moral a este país tan necesitado de ellas; con la frente en alto y la mirada límpida de los que enarbolan la decencia y la justicia; mientras al frente, el jefe de la mafia recurre al chillido para por enésima vez negar sus culpas y seguir así dando cátedra a sus huestes de lo que es una sobrevivencia ramplona y despreciable.

Quienes compartimos de alguna manera no solo su dolor sino su infinita e inquebrantable vocación de justicia, podemos decir, hoy 16 años después de aquel infausto 18 de julio de 1992, que estas familias nos han dado a lo largo de todo este tiempo lecciones de vida, porque su dolor los llevó a convertirse en un emblema y paradigma de consecuencia en la lucha por la justicia y la verdad, por evitar que la impunidad termine siendo el veneno que engorda e incuba el crimen artero y la violación a los derechos humanos, y sobre todo, nos han enseñado el valor de arrancarle vida aun a la muerte. Y su valor es mayor, porque a la deuda de estos 16 años que como sociedad les tenemos, tienen que soportar y convivir con aquellos que lejos de reconocer el daño irreparable que causó quien aún consideran su jefe, y peor todavía, siguen alentando el imperio de la impunidad, para vergüenza de quienes pretendemos llamarnos civilizados.

Gracias a los Familiares de las víctimas de La Cantuta y de Barrios Altos, y con el apoyo de las instituciones defensoras de los derechos humanos y la valiosa contribución de que significó la denuncia del general Rodolfo Robles, hoy Alberto Fujimori debe responder por sus crímenes. Gracias a su titánica voluntad, estamos a punto de recuperar para la justicia peruana la dignidad que la dictadura fujimontesinista le arrebató, de reconquistar la esperanza de que los humanos aún podemos ser diferentes a las bestias. Y solo por ese favor que nos hacen y que los ponen a la altura épica de las argentinas Madres de la Plaza de Mayo, bien tendríamos que crearles un Nóbel a la Justicia, a la Dignidad y a la Vida.

Como bien lo dicen, “Podrán matar las flores, pero no las Cantutas”; y tampoco han podido ni podrán matar aquello que solo es posible por el amor profundo e infinito por los seres que les fueron arrebatados, fundido con esa formidable e invencible decisión de luchar para que la justicia se convierta en una realidad impostergable; aquello que el dolor regó con el agua vivificante que ha sido capaz de soportarlo todo, hasta tornarse en esa espartana voluntad de acero, que 16 años después ha logrado sentar donde corresponde al jefe de la mafia, en el banquillo de los acusados, donde no ha hecho sino mostrar su verdadera calaña, la del hombre que creyéndose todopoderoso ordenó o permitió asesinatos de inocentes inermes y que ahora se refugia en una cobardía sin nombre. Este 18 de julio, 16 años después, este sencillo homenaje al profesor Hugo Muñoz, Dora Oyague y Bertila Lozano; a Enrique Perea, Armando Amaro, Robert Teodoro, Heráclides Pablo, Juan Mariños, Marcelino Rosales y Felipe Flores, y a sus familiares, pues siguen siendo una luz de esperanza, de justicia y de vida.

miércoles, 2 de julio de 2008

La mafia fujimontesinista sigue unida por un pacto de sangre




Los capitostes de la mafia que saqueó el país durante la década del 90 al 2000, acaban de dar una muestra más de que el pacto de sangre y corrupción en que se sustentó se mantiene sólido y más firme que nunca; que las acusaciones que uno y otro lado se lanzaron y que en algún momento pusieron el riesgo ese maridaje nauseabundo, han quedado de lado, pues de lo que se trata es de seguirse encubriendo, blandiendo para ello las armas que más conocen y dominan casi a la perfección: el cinismo y la cobardía disfrazada de insolencia.

Se afirma que las mafias son organizaciones criminales unidas, unas veces por pactos de sangre y otras por juramentos secretos. Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos lo acaban de reconfirmar. El súper asesor, hoy preso en la Base Naval del Callao, y el todo poderoso dictador que manejó el país durante diez años como si fuera su chacra, hoy también encerrado en una prisión dorada la sede de la DIROES en Ate, volvieron a encontrarse tras casi ocho años sin verse las caras.

Y si algunos tuvieron un rapto de ilusión que un delincuente como Montesinos iba a cumplir las amenazas que en algún momento lanzó contra su jefe cuando este todavía gozaba la gran vida en el imperio japonés, y acusarlo de ser cómplices de todas las fechorías que el país y el mundo conoce, pues tendrán que seguir esperando. Es que ambos siniestros personajes saben que su destino está unido de por vida, que uno lo arrastra al otro, y que los dos se revuelven en el mismo lodo, y que no les queda otro camino que, como se ha dicho líneas arriba, mantener su pacto de sangre y sus juramentos secretos, y con la secreta aunque remota esperanza de alcanzar la impunidad.

En el afán de autoprotegerse, fueron demasiados, burdos y hasta soeces los gestos y los dichos que demuestran que los siameses no se olvidan y que se necesitan cada vez más para intentar burlar el largo brazo de la justicia. Al igual que otro criminal de su calaña, como Santiago Martin Rivas, llegó a decirle “tranquilo chino” en una audiencia anterior, esta vez Montesinos fue claro y directo en el supuesto intento de limpiar a su cómplice: “He venido para esclarecer que el presidente Fujimori no tiene responsabilidad en los hechos materia de este proceso”, fue lo primero que espetó el inquilino de la base naval. Y una pregunta elemental que surge aquí es: y cómo sabe Montesinos que Fujimori no tiene nada que ver con los hechos de Barrios Altos y La Cantuta?.

Pero no solo fueron absoluciones y halagos lo que lanzó Montesinos a su ex jefe como buen subordinado que fue de éste. Demostró también que sus habilidades para intrigar y lanzar barro a personas honorables se mantienen intactas, que el encierro no ha mellado su espeluznante vocación delincuencial. No solo atacó al fiscal Avelino Guillén, el primero que arrinconó a Fujimori en los interrogatorios iniciales; y al propio fiscal José Peláez. Apuntó a un futuro testigo clave: nada menos que al ex vicepresidente Máximo San Román, de quien pretendió burlarse, demostrando así que son sus dotes rastreras son los fueros que mejor domina.

Pero en esa monumental demostración de vileza y cobardía no estaba solo, pues tenía alguien que le celebraba a rabiar y tenía que hacer grandes esfuerzos por contener las carcajadas, y que seguramente ganas no le faltaban por correr a abrazarlo: Alberto Fujimori. Esas imágenes pasarán sin duda a la historia de la infamia; y al mismo tiempo, no harán sino engrandecer la figura honesta de Máximo San Román.

Los saludos asolapados, las enamoradas sonrisas cómplices que se cruzaron durante las pocas horas que estuvieron frente, los guiños descarados, que seguramente en algún momento los llevó a alucinar que seguían siendo la poderosa dupla que delinquía impunemente, fueron parte también de los mensajes que intercambiaron los siameses en esta reafirmación de su pacto de sangre y de juramentos secretos.

Sin duda, una pieza torva, aviesa, repugnante, cínica y cobarde que pinta de cuerpo entero y revela la calaña de los padres de la mafia que desmanteló el país por una década, que la justicia si en verdad quiere hacer honor a su nombre, deberá tener muy en cuenta al momento de dictar sentencia. Serán muchas y variadas las interpretaciones que se pueden hacer de la presentación de Montesinos y los analistas tendrán mucho pan que rebanar y mucha basura e inmundicia y que remover.

Tal vez una de las aristas en los que hay que estar alertas es que este encuentro Fujimori-Montesinos, puede servir también para seguir ilusionando a las huestes no solo del fujimorismo político que medra en sobre todo en el Congreso de la República y que sueña con el 2011; sin que también puede envalentonar a toda mafia que en estos últimos años ha venido siendo favorecida por la inacción del poder judicial, ha puesto en libertad a muchos de sus miembros y ha logrado una serie de beneficios para suavizar las penas impuestos. Y si a ello agregamos que el régimen actual no se ocupado en ocultar sus simpatías por el fujimorismo corrupto, entonces podemos entrar a una etapa de rearme y reacomodo quienes integraron una de las más grandes organizaciones delictivas de la historia política del país.

lunes, 23 de junio de 2008

Campesinos apurimeños marcharon contra DL 1015


Cientos de campesinos y campesinas de diversas comunidades de la región realizaron una marcha pacífica este martes 23 de junio por las calles de la ciudad de Abancay, capital de la región Apurímac en defensa de su territorio comunal, para expresar su rechazo al Decreto Legislativo 1015 y en protesta al alza constante del costo de vida, entre ellos los insumos agropecuarios.

La movilización fue convocada por la Federación Regional de Comunidades Campesinas y Productores Agrarios de Apurímac, FERCCAPA, organización que viene también preparando el paro nacional agrario de los días 8 y 9 de julio. Antero Quispe y Patrocinio Llanos, secretarios generales de la organización, señalaron que con esta marcha las comunidades han expresado su rechazo total a las intenciones del gobierno de privatizar las tierras a través del referido DL 1015.

Denunciaron también que de esta manera se quiere favorecer la presencia de la minería en la región, tal como viene ocurriendo en las provincias de Cotabambas, Grau, Antabamba, Aimaraes y Andahuaylas, lo que viene produciendo serios conflictos con las empresas mineras, las mismas que vienen promoviendo la división comunal para apoderarse de sus tierras a precios irrisorios.

Coreando lemas en defensa de sus comunidades, de rechazo al gobierno, y portando cartelones y banderolas, las mujeres y hombres del campo, se dirigieron hacia la sede del gobierno regional, para exigir también que el 25 por ciento del presupuesto participativo regional y provincial se destine a proyectos productivos agropecuarios. Allí solo fueron recibidos por la consejera Dina Sánchez, quien anunció que el presidente David Salazar se encontraba de viaje.

Con esta marcha pacífica, que fue escoltada por un numeroso destacamento policial, también conmemoró el Día del Campesino que se celebra el día de mañana martes 24 en todo el país. Hay que señalar que los dirigentes de las FERCCAPA, base de la Confederación Campesina del Perú, CCP, denunciaron que algunas delegaciones fueron impedidas de trasladarse a la ciudad de Abancay desde sus comunidades por parte de la policía.

miércoles, 18 de junio de 2008

Organizaciones conformarán Frente de Defensa del Medio Ambiente en Apurímac


Se acrecienta preocupación por amenaza de expansión minera en la región




La preocupación de las comunidades campesinas y poblaciones rurales por la expansión de la minería en la provincia apurimeña de Antabamba se ha acrecentado en estos últimos meses por la presencia de numerosas empresas mineras, situación que viene creando conflictos con las familias campesinas que ven perjudicadas sus actividades agropecuarias; por ello, en un reciente foro provincial realizado este martes 17 de junio, decidieron conformar la Comisión Organizadora del Frente de Defensa del Medio Ambiente de la Cuenca del Río Antabamba.

El foro denominado “El contexto minero y el agua en la provincia de Antabamba” fue organizado por la Comunidad Campesina de Antabamba, y contó con la participación de más un centenar de representantes de los distritos y comunidades campesinas del ámbito de la cuenca. Las exposiciones principales estuvieron a cargo del director regional de energía y minas, ingeniero Rodolfo Mattos Ojeda; y del Coordinador de la Mesa Regional de Minería y Desarrollo de Apúrimac, ingeniero David Pereira, quienes se refirieron a los riesgos y amenazas que conlleva la actividad minera, en una provincia tradicionalmente agropecuaria.

Antabamba es una de las siete provincias de la región Apúrimac, en la que los índices de pobreza y desarrollo social son alarmantes. Basta mencionar por ejemplo, que la tasa de analfabetismo alcanza casi el 70 por ciento; o que un reciente estudio en materia de salud, indica que Antabamba ocupa el primer lugar en parasitosis, o los alarmantes índices de desnutrición crónica del 34 por ciento.

Hablar de minería en Apurímac, muchas veces lleva a referirse solo al megaproyecto de Las Bambas, ubicado en las provincias de Cotabambas y Grau. Sin embargo, poco se dice de Antabamba, en donde tienen presencia seis empresas mineras entre las que destacan Minas Buenaventura, Souther Perú, Alturas Minerals, Newmont Perú, entre otras, algunas de las cuales está pasando de la etapa de exploración a la de explotación.

En este contexto, los representantes de las comunidades campesinas, autoridades locales y regionales, participaron en este importante foro, en el que se pudo constatar la preocupación de la población, que se ubica entre el fuego cruzado de las promesas desproporcionadas de una bonanza con la presencia de la minería y las voces que las cuestionan. Por ello, una de las cosas que quedó clara, es que la ausencia de información adecuada a las comunidades, constituye una de las fuentes de los potenciales conflictos.

Los participantes han visto en la conformación del Frente de Defensa del Medio Ambiente, la posibilidad no solo de informarse y debatir el tema, sino también de fortalecer su institucionalidad y constituirse como un interlocutor ante las empresas mineras y las autoridades locales, regionales y nacionales, respecto de la presencia de la minería en la provincia. La comisión organizadora está encabezada por Teófilo Ayhua Serrano, presidente de la comunidad de Antabamba e integrada por representantes de los diversos distritos y comunidades del ámbito de la cuenca del río Antabamba.

En el foro que contó con el apoyo del Instituto de Investigación y Desarrollo Andino, IIDA y de la Mesa Regional de Minería, también participaron como panelistas la consejera regional Dina Sánchez, el secretario general de la Federación Regional de Comunidades Campesinas de Apurímac, FERCCAPA, base de la Confederación Campesina del Perú, CCP, Patrocinio Llanos, entre otros.